Ya no me importa que empiece un año o acabe.
Estoy en un proceso de cambio continuo. Pero es verdad que enero es como un cuaderno en blanco. Somos y debemos perdonarnos. Empezar de nuevo.
Como siempre mi lista es infinita. Pero en mi caso, esa lista va hasta los topes de menos carga (no de más). De ir quitando y soltando.
Y bueno… uno de mis propósitos es escribir.
Muchas veces cuando estoy en la cama, ya con la luz apagada pienso en qué quiero escribir, sobre qué quiero hablar. Me salen párrafos preciosos de esos que dices (mañana lo escribo y me acuerdo) lamentablemente luego… nunca me acuerdo de nada. Y poco a poco se va esfumando todo aquello que pensé que quería escribir.
Pero con el post en blanco hoy empiezo.
Hoy os voy a hablar de Pedro Learreta y os preguntareis ¿y ese quién es??? y eso mismo me pregunto yo porque ¡no le conozco!
Bueno, desde hace unos días se algo de él (como buena investigadora que me he hecho en estos años) pero… comencemos desde el principio y puede que esta historia termine con un café con canela.
«Hace unas semanas decidí que no quería esperar. Muchas veces esperas a otras personas para que te acompañen a los sitios. Sí, sí que planazo te dicen. Cuando quieras vamos, Sí, sí. Me lo dices y dejo todo.
Pero la realidad, es que cuando llega el día nadie puede. Aplica a cine, viajes, planes y en general a todo.
Tenía muchas ganas de ir a Bilbao a escuchar la charla de «Lo que la verdad importa», pero no quería conducir. Así que tiré de BlaBlaCar, una aplicación que utilizamos de vez en cuando desde que mi marido la uso por primera vez en el atentado de Bruselas de marzo del 2016. Después de 5 días sin poder salir del país su baza fue BlaBlaCar. Después fue una mochila olvidada, otra vez salir de Baqueira porque no quieres esquiar más y espero que muchos viajes más.
Pero casualidades (o no) en este viaje me cogió una seguidora. Creo que me hubiera ido a Rusia en coche con ella ¡que divertido! hasta tuve a Carlos a mi lado en forma de cartel (si veis
el tráiler lo entenderéis).
Café en «El Landa» y ella por su lado y yo… por el mío.
La charla era un día después de mi llegada a Bilbao así que ese día tenía que llenarlo como fuera y una seguidora me dijo ¿quieres un café? a lo que yo le dije ¿quieres que comamos juntas?.
Y esto es casi más difícil que una cita en Tinder. Ya sabes que no te queda otra que aguantar lo que llegue y sacar temas de conversación hasta que alguno haga clic. Es el riesgo que tienes cuando ya estás en la rueda de la «canela de favores».
Pero la verdad es que hubo clic desde el principio ;-).
Ella llevaba un libro en la mano, y yo le pregunté cuál era. Ella me dijo que se lo había recomendado su jefe y que era uno de sus libros preferidos… (yo le hice una foto. Venga, otro a la lista pensé)
Y ahí quedó la cosa. Nos despedimos, me quedé con muy buen sabor de boca y a saber si nos volveríamos a ver (o nos volvemos a ver).
Y por Navidad recibí un libro, sin nota, sin remite, por Amazon. Un libro que empieza así…
«Los discos de segunda mano tienen un aroma peculiar…»
En la portada un nombre Pedro Learreta y en la contraportada una reseña (al estilo de Alta Fidelidad) y como os podéis imaginar y si habéis estado atentos a la historia mi cabeza hizo clic.
¡Pedro es el jefe de mi seguidora con la que comí en Bilbao!!!!
Creo que hay muchos libros en el mercado, creo que hay libros que te llegan, otros que dejas a medias y otros que lees porque estaban en los libros más leídos.
A mi me gustan los libros que me recomiendan, esos que no tienen grandes tiradas (y no porque no debieran tenerlas) sino porque desgraciadamente nunca podremos leer todo lo que quisiéramos.
Me he imaginado a la perfección esa tienda de discos, hasta he hecho una lista de Spotify de todas y cada una de las canciones de las que se menciona (Pedro si me lees punto para mí)
aquí te la dejo para que la compartas.
Me gustan los hilos que se entrelazan sin un motivo aparente. De un BlaBlaCar, seguida de una comida, con un libro en la mano. El cual… sino hubiera llevado… jamás hubiera escrito este post.
¿Habrá café con Pedro? Hagan sus apuestas 😉
*** meses después ***
Después de leer el libro fui a wallapop y compré un vinilo… el de Suzanne y se lo mandé a Pedro de sorpresa al trabajo. El me contestó con un whatsapp y un vídeo de como ponía en el vinilo, colocaba la aguja y empezaba a sonar…
Y también hubo café. Un día que vino a Madrid me escribió ¿café? Le llevé a un sitio de los bonitos y me dijo (ya tengo lugar para sorprender). Fue una charla super agradable. El sorprendido por la historia y que haya gente que se dedique a unir hilos en la vida.
*** muchos meses después ***
Pero la historia de verdad terminó ayer (13 de febrero de 2025), y con ella cerré el circulo.
Como sabéis vendo todos los libros en Wallapop, pero estos según los iba leyendo me iban recordando a alguien que en un momento dado fue muy importante en mi día a día. Le encantaba (supongo que le encanta) la música y tenía una estantería de madera llenita de Cd´s. Se lo sabía todo, todito.
Entre que soy vaga, entre que me ilusiono por las cosas y luego las dejo, hasta ayer no me armé de valor (y eso que ya tenía teléfono y todo) para avanzar en este caso y darlo por cerrado.
Tenía que explicar demasiadas cosas, así que la entrega de los 2 libros quedó muy atropellada. ¿por donde empiezo? ¿la cadena de favores? ¿la historia? ¿soy influencer? jajajaja. Os juro que su cara era un poema… ¿pero esto del hilo rojo te lo has inventado tu? ¡Pero como te puede acordar de todas esas cosas!!! Si, mi madre sigue teniendo esa estantería de madera aunque la vida en todos estos años haya cambiado tanto.
Como dice mi psicóloga soy mejor que google o mejor dicho soy un «chat GPT» con patas que me acuerdo de todo. Muchas cosas que no son necesarias, que suponen mucha carga para mi y que son irrelevantes…
Hoy tendré que decirle ¿ves Laura? Esta historia no hubiera sido igual si en el camino de mi vida hubiera perdido datos tan importantes como este.
Creo que le hizo mucha ilusión. O por lo menos eso quiero creer.
CON EL PRIMER CAFE
Una manera de agradecer mi trabajo que me permite seguir por aquí es donarme un café:
Que historia más chula! Y cómo lo cuentas🫠.
Madre mía ! Nunca he cogido un Bla Bla Car , pero me encanta todo este desenlace, Bla Bla Car, café en el Landa , Seguidora , Bilbao ( cuidad que me chifla y viví casi cuatro años ) y ya para rematar el libro y para seguir Leonard Cohen y su Susanne, canción que la escuche casualmente en Bilbao por primera vez y luego muchas veces en mi vida (sublime!!) . Y siempre dijo a todo lo anterior que cuantas “ Querer es poder “ y si, cuantas veces voy sola a los sitios , pues yo quiero !!!
Madre mía ! Nunca he cogido un Bla Bla Car , pero me encanta todo este desenlace, Bla Bla Car, café en el Landa , Seguidora , Bilbao ( cuidad que me chifla y viví casi cuatro años ) y ya para rematar el libro y para seguir Leonard Cohen y su Susanne, canción que la escuché en Bilbao por primera vez y luego muchas veces en mi vida (sublime!!) . Y siempre dijo a todo lo anterior que cuantas “ Querer es poder “ y si, cuantas veces voy sola a los sitios , pues yo quiero !!!
Me encantan estas historias!! Gracias por contarla y ahora estoy descubriendo la playlist..
Apuesto por el café con Pedro.
Que bonito escribes!!